Una Semana Santa en la ola en Tapia de Casariego

La localidad asturiana de Tapia de Casariego acoge de nuevo la competición de surf con más tradición de todo el litoral cantábrico: el Classic Goanna Pro (XXV Memorial Peter Gulley). Una cita ineludible para los amantes de las olas y, también, para los que quieran disfrutar de una Semana Santa diferente junto al mar.

Corría el verano del año 1968 cuando Australia descubrió el Cantábrico con su furia y oleaje. El lugar del encuentro, y del subsiguiente flechazo, fue una recoleta playa situada en el extremo más occidental del Principado, no muy lejos de donde la ría del Eo hace de gozne natural entre Galicia y Asturias: la playa de Los Campos, en Tapia de Casariego. Cuentan los más veteranos del lugar que hasta los acantilados que enciman la mar esmeralda por este lado de la costa se asomaron dos jóvenes hermanos, Peter y Robert Gulley, surferos impenitentes que recorrían el viejo continente con el pírrico equipaje de una furgoneta y sus enceradas tablas de surf. Los Gulley quedaron prendados con la magia del escenario. Y la bajamar no defraudó sus expectativas: el oleaje resultó tan perfecto que decidieron pasar el resto de aquel verano aquí, haciendo amigos y creando escuela.
 
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Han pasado casi cincuenta años desde aquel enamoramiento fortuito y, pese a lo que pudiera parecer (y a la crisis que todo lo invade), el amor a la práctica de este deporte continúa vivo en Tapia: la mejor prueba de ello es este XXV Memorial Peter Gulley-Open Internacional de Surf Goanna Pro, que se celebrará en la playa de Los Campos los próximos días 24, 25 y 26 de marzo. Las fechas elegidas lo convierten en uno de los acontecimientos deportivos más importantes que se realizan en España durante la Semana Santa, hecho que garantiza la masiva afluencia de espectadores que acuden a la llamada de este espectacular deporte y del llamativo mundo de cabellos quemados y cuerpos esculturales que le rodea. Como en ediciones anteriores, el campeonato está organizado el Gulley Brothers Surf Club y el Goanna Bar, y goza de la declaración de Actividad de Interés Turístico del Principado de Asturias.

PASEO COSTERO. Junto a la playa de Los Campos comienza un bello paseo marítimo que sirve de atalaya privilegiada para seguir las evoluciones de los surferos y que recorre la reconstruida playa del Murallón –donde todos los veranos se realiza un festival de música Intercéltica-, y también las de Maleguas, As Furadas y A Ribeiría para llegar, bordeando el barrio de San Blas y la antigua cetárea (convertida en una deliciosa piscina de agua marina durante el estío), hasta el parque costero de Os Cañois, situado casi sobre la bocana de entrada al puerto pesquero y el faro. Por las paradojas del destino, y como se encarga de recordar una placa conmemorativa, se trata de un paseo inaugurado por el mismo ministro de Medio Ambiente que hacía campaña electoral en Baleares mientras el Prestige se desangraba y regaba de chapapote las costas de todo el Cantábrico, desde Estaca de Bares al Golfo de Vizcaya (y que acaba de ser condenado por un tribunal a seis años de cárcel por el caso Palma Arena). Pese al desaforado crecimiento urbanístico que ha venido sufriendo toda la Mariña en la última década, y de la que Tapia de Casariego no se ha librado, la villa conserva aún algo del ambiente marinero, entrañable y sosegado que durante décadas atrajo a generaciones de veraneantes, eventualmente convertidos en tapiegos universales. Como los hermanos Gulley.

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UN VISTAZO CON NOSTALGIA. Poco queda, pues, de aquella Tapia del año 68, cuando los Gulley desembarcaron con sus tablas, salvo el espíritu del lugar. Se cerraron las fábricas conserveras, aunque Albo mantiene en producción una de ellas en el barrio de San Martín; apenas quedan pescadores jubilados que sigan el trajín de las lanchas arribando al puerto desde el banco de la Rula o barcos de mediano tonelaje que hagan la marea en el Gran Sol. La vida que antaño se realizaba en torno al Parque, con el núcleo de edificios administrativos que conforman la casa consistorial, la biblioteca y el instituto, y que se estiraba hacia la carretera nacional y las paradas discrecionales de los ALSA, la sala de fiestas El Edén (donde de proyectaban las películas de Bruce Lee o Steve McQueen en sesión continua), la extinta centralita telefónica y el café Moderno, ha ido menguando y escorándose hacia el muelle y las terrazas que ahora ocupan los bajos de las, en otro tiempo, añosas casas de pescadores:

El Tangarte, El Faro o el Chamaye Equis son, entre otros, algunos de los locales que acabaron convertiendo a Tapia en la capital oficiosa de la marcha del Occidente, fama que se fue como vino: pausadamente, de puntillas, como quien no quiere la cosa. Con todo, el animado muelle pesquero, elegido incluso para ilustrar parte de la propaganda turística institucional del Principado años atrás, continúa conservando uno de los mejores paseos de la villa: el que conduce hasta el muelle de fora, el malecón norte del puerto situado a los pies del faro de Isla Tapia y frente a la característica peña del Hórreo. Un paseo entre espumas y gaviotas.

LA SONRISA DEL CANTÁBRICO. A Tapia de Casariego los heroicos eslóganes turísticos de los sesenta, en una época en que casi cada pueblo costero podía presumir de ostentar uno, la llamaban la Sonrisa del Cantábrico. Emplazada a medio camino entre Galicia y el meollo central del Principado, a Tapia le vino muy bien la apertura –a finales de los ochenta- del puente sobre el río Eo, el Puente de los Santos, ya que pudo recortar de manera drástica la distancia por tierra con la Mariña lucense y, sobre todo, con Ribadeo, capital administrativa y comercial de toda la comarca (a ambos lados de la ría).

Aunque el concejo siempre tuvo vocación universal: en el palacio de Casariego se conserva el arcón donde Gonzalo Méndez de Cancio, gobernador de la Florida, introdujo en Europa por vez primera a mediados del XVII, la semilla del maíz; tuvo Tapia, también, un héroe local en la guerra de Cuba, Fernando Villamil; y por la playa de Represas se adentra en San Martín uno de los ramales del Camino de Santiago por la costa.


LA RUTA DEL FERRO Y EL ORO. Es precisamente su amenazado patrimonio natural lo que tiene al pueblo dividido desde hace años en contra (y a favor) del proyecto de una empresa norteamericana de abrir una mina a cielo abierto para extraer, de manera devastadora, el oro que ya los romanos buscaron en Los Lagos de Silva, junto a la parroquia de Salave. Parece, finalmente, que el miedo que ha traído la crisis podrá más que la voluntad de muchos tapiegos…


Precisamente por Salave y Porcía discurre el sendero costero de casi 18 kilómetros que une Tapia con el recoleto puerto de Viavelez. No es la única propuesta senderista: la “Ruta del Maíz” es otro sencillo itinerario por el que se llega hasta la fuente de la Virgen, un manantial de menguantes aguas que brota en Casariego, muy cerca del eucaliptón –el árbol más longevo del concejo- y del palacio de los Cancio (donde se guarda el cofre del máiz). Este camino enlaza después con la senda costera que comunica Tapia con Vegadeo. Y también se puede seguir la ruta de la “Senda Encantada” que, por las antiguas minas de Porcía, llega hasta la Piedra Bruja, vistoso peñasco que esconde una leyenda: la de la bruja que salía a peinarse sus cabellos con un peine de oro en la noche de San Juan.

 


 

PARA VER

MUELLE PESQUERO. La permanente crisis y reconversión del sector pesquero también afectó a la flota tapiega, mucho más boyante en otros tiempos. Con todo, la ensenada natural que cierra el faro de Isla Tapia continúa manteniendo su belleza y se ha convertido en uno de los destinos más conocidos del Occidente del Principado.

PLAYAS. El concejo tiene numerosas playas aunque la que más público acoge es la llamada playa “Grande” o de Los Campos, donde se celebra el campeonato de surf. El arenal, situado en la desembocadura del río Anguileiro, ha venido gozando desde el año 1997 de manera casi ininterrumpida de la Bandera Azul de la U.E.

MUSEO PUERTA DE TAPIA. En la planta baja de la Casa de la Cultura, situada en el centro de Tapia de Casariego, se encuentra la puerta de e Puerta de Entrada del Parque Histórico del Navia dedicada a Los Señores de Las Casas Palacio. Un museo que recorre la historia de la comarca, desde la caída el Imperio Romano y durante más de mil años, en los que los poderosos señores fueron dueños de tierras y almas, disfrutando de gran poder y enormes privilegios.  Más información en el Tel. 985 47 10 99 y en la Fundación Parque Histórico. Precio de la entrada: 3€ (adultos) y 2,5€ (niños menores de 15 años y adultos mayores de 65 años), menores de 5 años gratis.

EL PARQUE. Centro de la vida administrativa de la villa, en torno a la estatua del marqués de Casariego, Fernando Fernández-Casariego, se levantan los edificios que recuerdan la segregación de Tapia del municipio de Castropol en 1863: la remozada casa consistorial y el Instituto de Segunda Enseñanza.

SENDERISMO. Además del Camino a Compostela por la costa, que atraviesa el concejo de este a oeste, en los últimos años se han rehabilitado y señalizado varias rutas senderistas de mucho interés, como la del “Hierro y el Oro” que transita por las inmediaciones de una antigua explotación aurífera romana.

Más información: Goanna Pro 2016

 


 

COMER

Palermo (Bonifacio Amargo, 13. Tel. 985 62 83 70). El local que regenta Alfonso Santiago es, por derecho propio, uno de los más destacados del Occidente de Asturias: cocina tradicional servida en abundancia, como mandan los cánones, y con una excelente selección de materia prima centrada en el género local. Eco-Viajes entrevistó hace unos meses al cocinero y propietario, Alfonso Santiago.

 


 

DORMIR

Apartamentos turísticos As Tapias (Gonzalo Méndez de Cancio, 10. Tel. 985 47 17 44). A dos pasos de la playa de Los Campos, este conjunto de apartamentos turísticos que gestionan Carmen y su equipo son el perfecto complemento para los que estén pensando viajar en familia hasta Tapia. Totalmente equipados, coquetos y lujosos, garantizan una estancia sosegada. Desde 60 €.