Eco-Viajes

Este otoño Ridley Scott comienza a rodar en Almería "Exodus". Localizaciones como la Sierra Alhamilla, la localidad de Viator o el desierto de Tabernas se convertirán en escenarios bíblicos. Pero no es la primera vez que el director británico elige España; ya lo hizo en "El reino de los cielos" y en "1492: la conquista de El paraíso". Sonia Sánchez Recio nos muestra qué localizaciones de nuestro país aparecen en estas películas...

Al comienzo de El reino de los cielos (Ridley Scott, 2005) un joven herrero, Balian (Orlando Bloom), golpea el yunque con ira mientras modela una espada. Las chispas que saltan se mezclan con la ventisca de nieve que se cuela bajo el chamizo. La herrería se encuentra a los pies de un imponente castillo. Es el baluarte de Godofredo de Ibelín (Liam Neeson). Un sobretítulo especifica que nos hallamos en una aldea francesa, en 1184, sin embargo la hermosa silueta de la fortaleza que se recorta entre el invernal ambiente, corresponde, en realidad, al castillo de Loarre, en Huesca: una joya del románico aragonés del siglo XI.

La siguiente localización es el pinar de Valsaín, en Segovia. Allí tiene lugar una emboscada. Mal comienzo para el camino hacia Jerusalén que ha emprendido Balian, en busca de la redención; aunque tendrá peores consecuencias para el barón Godofredo de Ibelín, que caerá gravemente herido. El caballero se debatirá entre la vida y la muerte en un improvisado hospital, cuyas dependencias corresponden al Palacio de Portocarrero, en Palma del Río, Córdoba (siglo XII). Más adelante tendrá otro nuevo uso: el patio de la baronía de Ibelín en Jerusalén.




Izquierda.- Castillo de Loarre (Huesca). Derecha.- Fotograma de El reino de los cielos, en el que aparece el Palacio de Portocarrero, en Palma del Río (Córdoba)



El equipo de producción de El reino de los cielos también paró en Ávila. En el interior de su catedral se rodó la ceremonia de coronación (en el trascoro, aunque éste sea del siglo XVI) y en el exterior, su portada románica (de transición al gótico). 




Fotogramas de El reino de los cielos. Ambos escenarios corresponden a la Catedral de Ávila.


Al equipo de Scott le denegaron el permiso para rodar en la Mezquita de Córdoba, por ello recurrieron a la Casa de Pilatos y a los Reales Alcázares de Sevilla. Gran parte de sus patios sirvieron para recrear las dependencias del palacio del rey Balduino IV en Jerusalén -la acción transcurre durante su reinado, época de la Tercera Cruzada y de la toma de la ciudad por Salah al-Din-.




Izqda.- Reales Alcázares, Sevilla, en la película. Dcha.-Tienda de espadas de Toledo (©SSRecio)



La otra película de Ridley Scott en la que se retrata una importante muestra de nuestro patrimonio artístico es 1492: La conquista del paraíso (1992), aunque no salimos muy bien parados, ya que casi al comienzo hay una escena inspirada en el Auto de fe, de Berruguete. De fondo, la escalinata y la iglesia de San Francisco en Cáceres, algo camufladas para que no se note el estilo barroco.




Izqda.- “Auto de fe” ante la iglesia de San Francisco, Cáceres.  Dcha.- La iglesia de San Francisco



Cáceres también se convierte en Salamanca. Cuando Colón busca el apoyo de la Junta de Cosmógrafos, no se halla –en la película- en la Universidad salmantina, si no en la Concatedral de Santa María, en Cáceres (de fondo, su hermoso retablo de madera del siglo XVI). En Trujillo, Scott retrató su Puerta del Triunfo, el Palacio de Orellana, y el Alcázar de los Bejarano para tratar de evocar la "toma de Granada".




Izqda.- Colón en la Concatedral de Cáceres.  Dcha.- El descubridor ante la Casa de Pilatos, Sevilla



Aún así, Salamanca está presente mediante algunos de sus edificios más emblemáticos: la Catedral nueva (naves y trascoro en la parte final de la película), el Convento de San Esteban (en su claustro coinciden el tesorero y el confesor de la reina Isabel), la fachada plateresca de la Universidad (que data de 1529) y la Iglesia de La Clerecía.


Las escenas del encuentro entre Colón e Isabel la Católica en el interior de La Alhambra -dado que no les permitieron rodar allí- se recrearon en Sevilla: en los Reales Alcázares y en la Casa de Pilatos. En cuanto al vestuario de la reina Isabel, diversas fueron las fuentes de inspiración: una de ellas, el retrato de María Luisa de Orleans, esposa de Carlos II, en el siglo XVII (hubiera sido impensable que la reina Isabel llevara los hombros al descubierto). Otro de los diseños –el vestido inspirado en el escudo de armas- evoca la vestimenta de Alfonso X, el sabio, en el Códice sobre los juegos.




Retrato de María Luisa de Orleans (J.G.Hidalgo). Sigourney Weaver en el papel de Isabel





(Arriba, dcha.) Traje que lleva la reina Isabel con el escudo de armas de Castilla y Aragón (Abajo, izqda.) Alfonso X en el Libro de los Juegos. Lo retomaría el diseñador J. Artiñano en Juana la loca (V. Aranda, 2001). Otra posible y disparatada fuente de inspiración para los diseñadores de El reino de los cielos (Knode y Rutter): el “chaleco” de la reina Isabel en Juana la loca…de vez en cuando (J.R. Larraz, 1983)



Este mes, Scott comienza a rodar Exodus en Almería. Esperamos expectantes…