Eco-Viajes

Escapada de fin de semana en Sitges

Sitges es uno de los pueblos con más encanto de la costa catalana, sobre todo si se busca un lugar tranquilo en la costa sur de Barcelona. Es una ciudad de fácil acceso y es el sitio ideal tanto para ir a relajarse en pareja o familia como para ir con amigos un fin de semana de fiesta y playa. Si no has estado te lo recomendamos, en este artículo te damos algunas ideas de cosas para hacer durante una escapada en esta pequeña ciudad. Lo primero buscar un hotel en Sitges porque por lo menos debes quedarte dos o tres días a descubrir este pequeño rincón.

Sitges es una ciudad con mucha historia, empezó siendo un pequeño poblado pesquero que tenía una ubicación privilegiada en el mar mediterráneo. Ahora la ciudad ha evolucionado y viven en ella casi 30.000 personas, y sin tener en cuenta que en verano la población se multiplica. El centro del pueblo conserva ese aire de pueblo pesquero con su arquitectura blanca y sus calles estrechas adoquinadas. El puerto y la playa además le ofrecen un color especial.

Una de las cosas que no puedes perderte son las playas. La ciudad cuenta con 26, y de hecho son el principal reclamo turístico de este lugar. Encontrarás una para ti, ya que hay playas para todo el mundo, desde algunas más familiares hasta otras para nudistas o gente joven. Paséate un poco por alrededor y de seguida sentirás cuál es tu sitio. Tiende la toalla, ponte crema solar y déjate llevar por el ruido de las olas. A pesar de ser un pueblo con muchos turistas sus playas nunca suelen estar masificadas, o al menos no todas y no como las de Barcelona. Si además vas, por ejemplo, en junio o principios de setiembre, disfrutarás de la calma.

Piérdete por los pequeños callejones del centro, visita la zona comercial llena de tiendas y con mucha vida. Acércate hasta el puerto, la hora del vermut o la noche puede ser la hora ideal. Está lleno de bares y restaurantes, podrás sentarte a primera línea de mar y relajarte tomando algo o comiendo.

Visita sus edificios modernistas. Santiago Rusiñol llegó a esta ciudad para abrirla al mundo del modernismo y desde entonces han quedado para el recuerdo pequeñas piezas arquitectónicas muy interesantes que no puedes perderte si viajas hasta esta ciudad mediterránea. Visita la estación de tren, la Casa Bacardi y sobre todo los palacios Maricel i Cau Ferrat.  Este último fue la casa taller de Rusiñol. Te recomendamos hacer una visita guiada por dentro para conocer un poco más sobre la historia de este lugar.

Disfruta de las vistas desde la Parroquia de Sant Bartomeu i Santa  Tecla. Desde la playa principal podrás observar este edificio religiosos que ofrece un panorama muy pintoresco digno de postal. Y desde arriba verás buena parte de la ciudad y el puerto. Sin duda un lugar mágico al que además te invitamos a pasear tanto de día como de noche.

Por último déjate deleitar por la gastronomía de esta ciudad, encontrarás restaurantes para todos los gustos, pero te aconsejamos comer pescado o marisco, ¡no olvides que estas en la costa!