Eco-Viajes

Terceira volcánica (Azores)

Terceira es, al igual que el resto de las islas que forman el archipiélago de las Azores, de origen volcánico. Como tal, presenta una rica y vasta geodiversidad y un importante patrimonio geológico. Volcanes, calderas, fumarolas y grutas que se convierten en atractivo turístico y en protagonistas de impresionantes rutas de senderismo.

Vistas desde las Furnas do Enxofre
Vistas desde las Furnas do Enxofre

El origen volcánico de Terceira se puede constatar además de en los numerosos acantilados que enmarcan su costa, en el interior de la isla, empezando por la Serra de Santa Bárbara, donde se encuentra el pico más alto, un cono volcánico de 1.023 metros de altura encima de una meseta, también volcánica.

Viajando unos kilómetros hacia el interior, encontramos grandes llanuras de pastos que contrastan con las áridas tierras volcánicas, picos, lagos y cráteres extintos. Y siguiendo por la carretera se llega a la Gruta do Natal, una de las tres visitables de la isla. Con el casco como medida de seguridad imprescindible, se puede recorrer parte del tubo de lava de casi 700 metros de longitud y observar las diferentes estructuras geológicas: corrientes de diferentes tipos de lavas, estafilitos y pequeños volcanes laterales. Un recorrido didáctico que concluye con una exposición fotográfica.

De camino a la siguiente gruta visitable de la isla están las Furnas do Enxofre, unas fumarolas de sulfuro localizadas casi en el centro geográfico de la isla a 600 metros por encima del nivel del mar. Cuanto más temprano se visite, más místico resulta el espectáculo de las fumarolas despidiendo vapor rodeadas de terrenos rojizos que contrastan con el intenso verde de los musgos y la vegetación.  

Gruta do Algar do CarvãoAlgar do Carvão -otra de las grutas visitables- es probablemente la mayor atracción geológica de la isla y un verdadero espectáculo que sobrecoge al viajero. Clasificado como monumento natural, se trata de una cavidad volcánica extraordinaria que se creó durante una erupción hace unos 2.000 años. Una primera erupción en el Pico Alto derramó sus lavas desde una gran distancia, más tarde, una nueva erupción, ésta vez basáltica, rasgó el suelo y comenzó un proceso que llevaría a la formación de un volcán estromboliano que entró en erupción hace dos milenios. Pero lo extraordinario en este caso es que la erupción hizo que las lavas basálticas rompieran la parte superior de la chimenea, pero en la fase final, el magma se escapó por la base del volcán a través de los tubos que se habían formado en las erupciones anteriores. De esta forma el volcán quedó hueco y abierto en su parte superior, convirtiéndose en uno de los pocos visitables de todo el mundo.

Se accede a través de unas escaleras, que bajan al interior de la chimenea que termina en un estanque de agua clara que alimenta la lluvia y que, dependiendo de la temporada, puede llegar a los 15 metros de profundidad. El visitante se encuentra a unos 70 metros aproximadamente de distancia hasta la salida al exterior del volcán. Al levantar la vista se asiste al espectáculo de la bóveda natural, por la que se cuela la luz del sol y recubierta por vegetación en la zona más cercana al exterior, y estalactitas, estalagmitas y restos de lava hacia el interior.  La entrada conjunta a las dos grutas, que se compra en la Gruta do Natal, cuesta 5€.

Si se retrocede hasta un poco antes de las Furnas do Enxofre se puede coger una pista forestal que llega hasta el norte de la isla y termina en la carretera de la costa en la que se pasa por Pico Alto. La otra opción es continuar desde Algar do Carvão hasta la Caldeira de Guilherme Moniz, el mayor cráter del archipiélago. Pese a su tamaño, 15 kilómetros de diámetro, no es muy impresionante ya que se encuentra muy erosionado y grandes partes de las paredes se han derrumbado. En ese entorno está la Furna d’Água, una gran caverna probablemente originada por la misma erupción unos 2.000 años atrás.

Los vestigios volcánicos están, sin ir más lejos, en el Monte do Brasil, en Angra do Heroísmo, la capital de Terceira, es también un volcán que surgió del mar hace más de 20.000 años.


SENDERISMO EN TERCEIRA

Ruta de SerretaTerceira es una isla con muchas posibilidades para los amantes de senderismo. Tiene cinco rutas marcadas y perfectamente señalizadas, aunque la más famosa de todas es la de los Mistérios Negros (PRC1TER), que se llama así porque a lo largo del camino hay formaciones rocosas oscuras de lava más reciente que aún no tienen vegetación. Un recorrido circular, de dificultad elevada, con una duración de 2 o 3 horas y repleto de flora endémica exuberante. A pesar de ser corto (5 kilómetros), el nivel de dificultad es algo elevado porque se sube hasta el Pico Gaspar.

Otras tres de las cinco rutas están catalogadas como fáciles, incluida la que se realiza alrededor del Monte do Brasil y la última de ellas, tiene una dificultad media y merece la pena por la exuberancia del paisaje y la laguna a la que se llega antes de comenzar el descenso siempre que la niebla no impida verla. Es la ruta de Serreta (PRC3TER), un recorrido circular con una duración aproximada de dos horas y media flanqueado por una vegetación muy variada.

Más información en Portugal Tours y Turismo de Portugal.